Gabriel Valentin

¡Favor a la justicia! Análisis de temas de Derecho Procesal

Literatura y proceso

Hesíodo y el principio de contradicción

julio 15, 2024

La obra de Hesíodo[1] tiene muchas referencias de interés procesal. En la Teogonía, la mención a Zeus como juez divino que delega en los reyes la administración de justicia[2]; la alusión a las Moiras, hijas de la Noche encargadas de la persecución de los delitos[3], y a la maldita Eris, también hija de la Noche, que parió al juramento[4]; el recuerdo de Hécate, protegida por Zeus, que “en el juicio se sienta junto a los venerables reyes, y en el ágora hace destacar entre la gente al que ella quiere”[5]; y, especialmente, a Díké, deidad vinculada a la justicia[6]. En Trabajos y días, las referencias a un pleito con su hermano, en el que el poeta no salió bien parado[7] y, como derivación, la crítica a los “veredictos torcidos”[8]; y la afirmación de que el día 20, “lleno de sentido”, es aquél en que debe nacer el juez, pues de esa forma “resultará de mente muy equilibrada”[9].

Pero especialmente quiero recordar la que, tal vez, es la referencia literaria más antigua al principio del contradictorio como imprescindible a la idea de proceso. Se trata de un fragmento que no se ha podido ubicar concretamente entre las obras perdidas del poeta, en el que éste incluyó una hermosa enseñanza: “ni sentencia impartas hasta que de las dos partes el discurso hayas oído”[10].

Se trata de una sensata alusión a una idea tan sencilla como profunda: no se puede administrar justicia sin antes permitir que las dos partes expongan sus posiciones.

Esta idea se manifiesta a través del que llamamos “principio del contradictorio”, cuyos alcances han sido bien definidos por la doctrina procesalista.

Así, se recuerda que los principios de igualdad y del contradictorio “son consustanciales a la idea misma de proceso, de tal suerte que si vienen a faltar, podrá hablarse de la existencia de una fórmula autocompositiva, de un mero procedimiento, pero nunca de un proceso”[11].

En palabras que siempre me gusta mencionar, Mandrioli recuerda que la exigencia del contradictorio está impuesta por un postulado profundamente radicado en nuestra conciencia social, al punto de aparecer, en su esencialidad, como una exigencia intuitiva de todo proceso. Nos referimos – agrega – al postulado por el cual las partes no solamente quedan colocadas en una posición de igualdad formal (el llamado principio de igualdad de las partes), sino que de tal igualdad formal se exige una exteriorización concreta, consintiendo a todos los que deben sufrir los efectos del proceso la posibilidad de desarrollar en él un rol activo, que les permita de cualquier manera influir sobre su propio éxito[12].

Modernamente se habla de la “rematerialización del contradictorio”, de una “revalorización del principio”, “de la recuperación de la idea ‘clásica’ del ‘contradictorio’ y de su consecuente consideración como núcleo central del proceso”[13].

Desde este punto de vista, un distinguido grupo de procesalistas indica que “no es legítima la facultad ejercida en un proceso en el que las partes no pueden efectivamente participar o que sólo una de ellas posee efectivas condiciones de influir sobre el convencimiento del juez. Un proceso de este tipo ciertamente no es un proceso justo (faires Verfahren), o democrático”[14].

En definitiva, como se ha dicho, el principio del contradictorio no sólo es condición indispensable de la idea de proceso, sino que se vincula con el derecho a influir en las decisiones del juez y de esa forma también es imprescindible para la adopción de decisiones justas[15].

Tengo para mí que el destaque de esta exigencia se debe a la propia experiencia de Hesíodo, que tal vez no fue escuchado lo suficiente en el juicio promovido por su hermano, o al menos así lo creyó[16]; en todo caso, en su sencilla enseñanza todos podemos oír la idea básica de una justicia bien dispensada.

Bibliografía citada

Moreno Catena, Víctor, Cortés Domínguez, Valentín y Gimeno Sendra, Vicente (2003), Introducción al Derecho Procesal, 4ª ed., Tirant lo Blanch,  Valencia.

Meroi, Andrea (2007), “Iura novit curia y decisión imparcial”, Ius et Praxis, vol. 13, Nº 2, 2007, pp. 379-390.

Arenhart, Sérgio Cruz (2008), “Reflexões sobre o princípio da demanda”, Revista Iberoamericana de Derecho Procesal, Año VII, Nº 12, 2008, pp. 175-208.

Marinoni, Luiz Guilherme, Pérez Ragone, Álvaro y Núñez Ojeda, Raúl (2010), Fundamentos del proceso civil. Hacia una teoría de la adjudicación, Colección “Derecho y proceso”, Abeledo-Perrot, Santiago.

Mandrioli, Crisanto (2011), Diritto Processuale Civile, t. I, 21ª ed. al cuidado de Antonio Carratta, G. Giappichelli Editore, Torino.

Marinoni, Luiz Guilherme, Arenhart, Sérgio Cruz y Mitidiero, Daniel (2015), Novo Código de Processo Civil Comentado, Editora Revista dos Tribunais, São Paulo, 2015.

[1] Según la versión más aceptada, Hesíodo vivió en la segunda mitad del siglo VIII a.C., o a lo más en el primer cuarto del siglo VII a.C. Sobre la polémica del período en que vivió el poeta v. Pérez Jiménez, Aurelio y Martínez Díez, Alfonso, introducción a Hesíodo (2014), Obras y fragmentos, 4ª ed., con introducción, traducción y notas de los antes mencionados, colección “Biblioteca Clásica Gredos”, Gredos, Barcelona, pp. 7-11. Es autor de la Teogonía, los Trabajos y días y Escudo, y varias otras obras que no han llegado completas a nuestros días. En la obra consultada se publican varios fragmentos y referencias de otros autores a esas obras, entre las cuales se encuentra la que más me interesa en este análisis.

[2] Hesíodo (2014: 59-60).

[3] Se trata de la figura de las tres “Moiras”, Cloto, Láquesis y Atropo, diosas hijas de la Noche que, según refiere Hesíodo en su Teogonía,“persiguen los delitos de los hombres y dioses”, y nunca cejan “en su terrible cólera antes de aplicar un amargo castigo a quien comete delitos” (Hesíodo, 2014: 63). Esas diosas, equivalentes a las “Parcas” de la mitología romana, eran las personificaciones del destino.

[4] Hesíodo (2014: 63-63).

[5] Hesíodo (2014: 69).

[6] Hesíodo (2014: 81). La diosa también se menciona en Trabajos y días (Hesíodo, 2014: 108).

[7] Hesíodo habría tenido un pleito con su hermano Perses, acerca de una herencia, que se menciona por el autor en Trabajos y días, 27-41:

“¡Oh Perses!, grábate tú esto en el corazón y que la Eris gustosa del mal no aparte tu voluntad del trabajo, preocupado por acechar los pleitos del ágora; pues poco le dura el interés por los litigios y las reuniones públicas a aquel en cuya casa no se encuentra en abundancia el sazonado sustento, el grano de Deméter, que la tierra produce. Cuando te hayas provisto bien de él, entonces sí que puedes suscitar querellas y pleitos sobre haciendas ajenas.

Pero ya no te será posible obrar así por segunda vez; al contrario, resolvamos nuestra querella de acuerdo con sentencias justas, que por venir de Zeus son las mejores. Pues ya repartimos nuestra herencia y tú te llevaste robado mucho más de la cuenta, lisonjeando descaradamente a los reyes devoradores de regalos que se las componen a su gusto para administrar este tipo de justicia. ¡Necios, no saben cuánto más valiosa es la mitad que el todo ni qué gran riqueza se esconde en la malva y el asfódelo!” (Hesíodo, 2014: 102-103).

[8]“¡Oh Perses! Atiende tú a la justicia y no alimentes soberbia; pues mala es la soberbia para un hombre de baja condición y ni siquiera puede el noble sobrellevarla con facilidad cuando cae en la ruina, sino que se ve abrumado por ella, Preferible el camino que, en otra dirección, conduce hacia el recto proceder; la justicia termina prevaleciendo sobre la violencia, y el necio aprende con el sufrimiento. Pues al instante corre el Juramento tras de los veredictos torcidos; cuando la Dikè es violada, se oye un murmullo allí donde la distribuyen los hombres devoradores de regalos e interpretan las normas con veredictos torcidos.

Aquélla va detrás quejándose de la ciudad y de las costumbres de sus gentes, envuelta en niebla, y causando mal a los hombres que la rechazan y no la distribuyen con equidad” (Hesíodo, 2014: 107-108).

[9] Hesíodo (2014: 125).

[10] Hesíodo (2014: 318). En ese lugar pueden verse citas a este fragmento en las obras Plutarco, Aristófanes y Cicerón.

[11] Moreno Catena, V., Cortés Domínguez, V. y Gimeno Sendra, V. (2003: 247).

[12] Mandrioli, C. (2011: 131).

[13] Meroi, A. (2007: 386-387). La autora recuerda dos obras fundamentales de Alessandro Giuliani: Il concetto de prova (contributo a la logica giuridica), Giuffrè, Milano, 1961; y La controversia, contributo a la logica giuridica, Padova, 1966. La mención a la doctrina procesal refiere al interesante trabajo de Nicola Picardi, “‘Audiatur et altera pars’. Le matrici storico-culturali del contraddittorio”, en Riv. Trim. Dir. Proc. Civ., vol. 57, Nº 1, 2003, pp. 7-22.

[14] Marinoni, L. G., Pérez Ragone, Á. y Núñez Ojeda, R. (2010: 373). V., también, así como por otras referencias: Arenhart, S. C. (2008: 188-189).

[15] Marinoni, L. G., Arenhart, S. C. y Mitidiero, D. (2015: 107-108).

[16] Aunque algunos han afirmado que el pleito con Perses no es más que un recurso poético para presentar el programa didáctico de Hesíodo (v. Pérez Jiménez, Aurelio y Martínez Díez, Alfonso, introducción a Hesíodo, 2014: 6).

Gabriel Valentin

Profesor de Derecho Procesal en la Facultad de Derecho de la Universidad de la República.

Más de Literatura y proceso
Literatura y proceso

El juicio a Orestes

septiembre 1, 2024
Orestes perseguido por las Furias, William-Adolphe Bouguereau (1862).   1. Esquilo[1], que con Sófocles y...
Literatura y proceso

Hesíodo y el principio de contradicción

julio 15, 2024
La obra de Hesíodo[1] tiene muchas referencias de interés procesal. En la Teogonía, la mención...
Literatura y proceso

La Ilíada: el escudo de Aquiles y la Justicia

junio 27, 2024
La Ilíada: el escudo de Aquiles y la Justicia[1]   Héctor ha matado a Patroclo....

Citas

Sugerencia
VALENTIN GABRIEL, I. M., “Hesíodo y el principio de contradicción”,
en Literatura y proceso,
https://gabrielvalentin.com/2024/07/15/hesiodo-y-el-principio-de-contradiccion/
julio 27, 2026
 
Formato APA:
Valentin Gabriel, I. M. (2024). Hesíodo y el principio de contradicción. Recuperado del Blog de Derecho Procesal: https://gabrielvalentin.com